Anécdotas e historias II

26. Vacío sin Dios

Muchas de las figuras destacadas de la historia han admitido un gran vacío en su vida.

H.S. Smith, famoso historiador y filósofo, confesó a los sesenta y un años: «No tengo paz, mi vida está acabando la cuerda».

El gran poeta inglés Lord Byron escribió: «Mis días son como los de la hoja caduca, ya amarilla. Las flores y la fruta ya no están; sólo me quedan el gusano, la podredumbre y la aflicción».

Thoreau, el escritor naturalista, admitió: «La mayoría de los hombres viven en su desesperación embotada».

Ralph Barton, un caricaturista agudo, escribió antes de suicidarse: «He tenido pocas dificultades, muchos amigos, un éxito estrepitoso; he ido de esposa en esposa, de casa en casa, de país en país, pero estoy harto de tener que inventar maneras de llenar las veinticuatro horas del día».

Pascal declaró: «Hay un vacío creado por Dios en cada corazón que solo Él puede llenar por medio de su Hijo Jesucristo».


FUENTES

Enciclopedia de anécdotas e ilustraciones II. Samuel Vila. Editorial Clie.


IR A LA PÁGINA 1